¿Por
qué nos pareció tan normal que soldados estadounidenses mataran a Bin Laden de
la forma en que lo mataron? ¿Por qué nadie protestó en nuestro primer mundo tan
democrático y legal? ¿Por qué nos sigue pareciendo tan normal que sigan matando
terroristas de la misma manera? ¿Por qué no nos sulfura eso igual que lo hace
la muerte de secuestrados a manos de terroristas? ¿Por qué tenemos ese doble
rasero?
Ejecuciones
extrajudiciales lo llaman. Pero no son más que asesinatos o, por lo menos,
homicidios. Dándoles ese nombre, quieren revestirlos de una pátina de
legitimidad. Es como si dijeran: da igual, tarde o temprano los íbamos a
pillar, los íbamos a juzgar y los íbamos a condenar a muerte; así que lo que
hemos hecho ha sido adelantarnos un poco y ahorrarnos tiempo, dinero y males
mayores. Pues no, señores, no da igual: hay que pillarlos y juzgarlos. Parece
que no entienden ustedes el significado de lo que están diciendo: si es
extrajudicial, está fuera de todos los cauces judiciales previstos en nuestras
democracias avanzadas del primer mundo; si es una ejecución, es un homicidio
preparado y premeditado, ergo, un asesinato. Quizá legalmente no lo sea, quizá
hayamos sido capaces de fabricar leyes que lo amparen, pero no deja de ser un
asesinato… con todas las de la ley. Si no, díganme en qué se diferencian estas
ejecuciones extrajudiciales de las ejecuciones extrajudiciales preparadas,
premeditadas y grabadas por los del EI.
Seamos
sinceros: en eso, como en otras muchas cosas, todo se reduce a nosotros y
ellos. Todo lo que hagamos nosotros, está bien; todo lo que hagan ellos, habrá
que verlo. El problema es saber quiénes somos nosotros exactamente y quiénes son
ellos. Si nosotros somos las democracias occidentales, los países del primer
mundo, y ellos, el resto; si nuestra visión del mundo es así de cerrada, no
debería sorprendernos que el punto de vista de ellos sea exactamente el mismo
pero al contrario.
Un
homicidio, ya sea con un comando de élite, con un dron o con un cuchillo, es un
homicidio. ¿Ejecuciones extrajudiciales? Pues no, señores. Las ejecuciones,
incluso las judiciales, con todas las de la ley, no son la solución.

No hay comentarios:
Publicar un comentario